Sunday, May 21, 2017

Kira

Nació la hija de nuestra hija y su marido. Es nuestro primer nieto. Su nombre es Kira y me costó memorizarlo. Tuve que recorrer a un truco (el coche que alquilé en Nerja era una Kia...). Sin embargo, era fácil recordar el significado del nombre que según mi hija es raya de sol.

Thursday, May 18, 2017

Volver a Nerja

Ayer volvimos de una semana de vacaciones en Nerja (Andalucía). La primera vez que estuvimos en Nerja era hace unos cuarenta años, creo, y volvimos un par de veces, primero sin hijos, después con hijos y, una vez, con mi suegra, 'la abuela' (mi madre ya había muerto). Esta vez estábamos los dos no más, como antes.

La pensión de la primera visita todavía estaba y creo que no había cambiado, se llama Hostal Mena. Pasábamos una semana tranquila y la única salida en coche que organizamos era volver a ir a la peña de Niño de Vélez en Vélez Málaga. Vimos y escuchamos al baile: Rocio Portillo, al cante: Fabiola Santiago y Vanesa Fernández, y a la guitarra: Francís Martín.

Wednesday, April 12, 2017

Vacaciones en Yugoslavia (2)

Éramos ocho amigos que viajamos a dedo desde Groningen a un pueblo yugoslavo al lado de las fronteras de Albania, Yugoslavia y Grecia. Durante una semana los que ya habían llegado se reunieron a mediodia en la plaza del pueblo hasta el día en que el grupo estaba completo. Tuvimos que ir a otro pueblo porque estábamos demasiado cercano a la frontera. Encontramos un lugar para acampar y de ahí hicimos una caminata por la orilla de un río. Como el sendero estaba subiendo en la montaña y los arbustos se pusieron muy densos, sólo Aafke y yo continuamos, hasta que fue imposible avanzar más. Tuvimos que bajar y cruzar el río, que no era fácil.
Ahora sigo con la traducción de un fragmento de una carta que escribí a mi madre, porque representa bien el ambiente, la atmósfera de aquellas vacaciones (solía escribir cartas largas a mi madre):

"Los otros habían vuelto [de esa caminata] a través de un pueblo de montaña. Se habían sobrealimentado con moras colgadas en los árboles. Estaban encantados con ese pueblo y decidimos de buscar una casa allá por la mañana.

Alto en el pueblo vimos una escuela que nos parecía el lugar ideal. Después de cierta confusión encontramos una chica que hablaba inglés. El maestro estaba ausente una semana, pero de repente todo estaba arreglado. Una mujer que limpia la escuela tenía la llave. Fuimos todos juntos a la escuela y limpiamos un local. Después buscamos nuestras carpas y sacos de dormir del terreno donde acampamos y nos hemos instalado en el local.

Ahora estoy escribiendo en el local. Bancos y mesas escolares hacen que sea muy cómodo. Willem acaba de hacer café para nosotros. Estamos sentados alrededor de la mesa, mientras que Willem toca el violín. En el local de al lado un médico ofrece consulta médica a los pobladores. Aafke ha dibujado esta mañana, Babs y Els han lavado ropa al lado del pozo de agua. Por supuesto, las mujeres del pueblo les han quitado la ropa, porque encontraron que Babs y Els eran demasiado lentas y hicieron el lavado de forma demasiado débil.

Ayer vi a las mujeres golpeando pimientos hasta que se transformaron en hierbas. Es un trabajo pesado, lo he hecho también un rato. En un otro lugar mujeres estaban separando el trigo de la paja lanzando los dos en el aire mediante el cual la paja más ligero se sopla lejos hacia los dos lados. Los hombres trabajan todo el día en los campos. Tienen pequeñas parcelas donde cultivan todo lo que necesitan para su propio uso.

Nos han pedido de hacer música esta noche en algún lugar. El dos de agosto habrá una fiesta aquí, espero que todavía estaremos."

Saturday, April 08, 2017

Vacaciones en Yugoslavia (1)

Una foto de vacaciones en Yugoslavia, de un grupo de amigos, entre ellos Aafke y yo, y aquí Aafke está de viaje con nosotros, de forma privilegiada. Después os contaré algo de estas vacaciones que pasábamos en el verano de 1971.

Saturday, April 01, 2017

“La izquierda debería ser revolucionaria en lo económico, reformista en lo institucional y conservadora en lo antropológico”

Leí una entrevista con Santiago Alba Rico, publicada hoy, el 1 de abril 2017, por El Mundo, que me inspiró a pensar sobre el mundo en el que vivo y sobre lo que hago (políticamente) y podría hacer en los años que vienen. Santiago Alba Rico habla en términos abstractos que te permiten interpretar sus palabras de la forma que te guste, dentro de ciertos límites bastante amplios.

Convertido curioso por sus palabras, por su manera de pensar y hablar, busqué otra entrevista con él. Así encontré una, publicada el 30 de enero 2017 por El Plural, de la que encuentro interesante copiar aquí en este blog en donde todo es posible, la siguiente reflexión:

P
Usted, en Ser o no ser (un cuerpo), habla del concepto de identidad, ¿cuál es la identidad de la izquierda?
R.-
Llevo años haciendo una propuesta para tratar de definir no tanto la identidad de la izquierda como lo que debería ser, a mi juicio, su proyecto. Debería ser revolucionaria en lo económico, reformista en lo institucional y conservadora en lo antropológico. Revolucionaria en lo económico, porque el capitalismo no es capaz de dar respuestas a los problemas de la humanidad. Ha creado muchísima riqueza, más que ningún otro medio de producción, pero no ha sido capaz de distribuirla bien y, por tanto, ha generado muchísima pobreza.
Tenemos que ser reformistas en lo institucional; porque hay una tentación, tradicional, histórica, en un sector de la izquierda de identificar el derecho o las instituciones con el capitalismo y con el dominio de la burguesía. Igual que la rueda es un gran invento, con independencia de quién la use; la división de poderes, las constituciones y el derecho son también grandes inventos que la izquierda no debería tirar a la basura. Vivimos en una época en la que ni el capitalismo mismo ni las respuestas de la ultraderecha frente a la globalización y el capitalismo son capaces de asumir la institucionalidad, el derecho y la democracia. Y conservadores en lo antropológico, no sólo porque hay que conservar las condiciones mismas de la vida y de la supervivencia del planeta; sino porque hay que conservar también los vínculos, que tienen que ver con el cuerpo, con el hecho de que somos frágiles, vulnerables y mortales, y con el hecho de que es contrario a toda la doctrina liberal que reivindica siempre la independencia. Somos dependientes, porque somos frágiles. Por tanto, tenemos que conservar todos aquellos vínculos que son indisociables de los cuidados.

Wednesday, March 29, 2017

El solitario buffet de Casamozza



Durante años no había llegado ningún turista a la estación de Casamozza. Sin embargo el hombre del buffet preparaba todas las mañanas el buffet por si acaso llegara un turista...
Y ese día entró una pareja extraña.
El hombre, en gabardina blanca y una pequeña maleta de un cuero precisos en la mano, no dijo nada, y la mujer, con una mirada llena de esperanzas, pronunciaba palabras que eran completamente incomprensibles. Sin embargo ella le preguntaba algo. El hombre del buffet, con bigote gris y una chaqueta blanca, quedó pensando. Trataba de captar los sonidos que la señora producía. No era ca-fé, porque esas sílabas se reconocen en cualquier idioma. Era otra cosa que pedía, pero ¿qué?
La pareja extraña le daba susto al hombre del buffet. Había pensado un momento que eran irreales, el producto de su fantasía, pero de repente tuvo la sensación de que él mismo era un fantasma, que él había muerto ya hace muchos años y que la mujer con la sonrisa llena de expectativas parecía a su hija muerta a los diez y siete años. ¿Hablaba la señora a otra persona, invisible para él?
'Perdón, señora,' le pidió a la mujer en tono de cortesía y timidez, '¿de dónde viene usted?'
'No lo recuerdo,' contestó ella. 'He atravesado tantos túneles,' añadió, quitándose con alivio el sombrerito de lana.
Recién ahora el hombre del buffet veía que el sombrerito de la dama era fuera de moda, era de la moda de hace treinta años. Conocía el modelo de la revista que él hojeaba cada día y que una señora había olvidado en su pequeño reinado, el buffet "de la gare", cuando un hombre elegante se había dirigido hacia ella, un hombre que ella saludaba con una leve sonrisa. El hombre del buffet era tan fascinado por el encuentro un poco misterioso de la señora con el caballero elegante que sólo después, cuando la carroza ya se había alejado, había notado la revista abandonada en la mesa. ¿Cómo era posible que ahora entendiera perfectamente lo que le había dicho la señora? Hablaba su idioma ¿o fuera que él de repente se acordaba de las palabras que su mamá le había enseñado cuando era un niño?
‘Los túneles cansan,’ dijo el hombre con la maletita de cuero precioso en la mano. ‘Hemos viajado demasiado horas para poder llegar a Casamozza, pero no había remedio. El país de dónde venimos queda muy lejos. Está al otro lado de las montañas, más allá de los lagos que susurran de noche cuando la luna está llena… ¿Usted ha oído hablar del país de donde venimos? ¿En su juventud?’
'Pero ¿Usted no viene de Sicilia?' le preguntó el hombre del buffet que se acordaba de la película El Gatopardo donde había un hombre elegante que parecía al señor de la maletita preciosa.
'No señor, no venimos de Sicilia,' le contestó amablemente. 'Aunque esa isla me es muy grata. Tengo el honor y el agrado de tener amigos en la isla que ha tanto sufrido y disfrutado de invasiones extranjeras. ¿Usted también conoce la gran Sicilia?’
'Solo de una película,’ le dijo el hombre del buffet entusiasmándose, porque en Casamozza nadie había visto la película y sería por primera vez que pudiera hablar con alguien sobre ella.
De tal modo que empezó a tararear un vals con entusiasmo. No me gusta esa película, dijo ella. Y sonrió tristemente, pues de pronto había recordado la noche del baile.
No, señor, no conozco Sicilia, nunca he salido de aquí.
Aquí están mis raíces y mis recuerdos y la poca familia que me queda.
No soy torpe y he leído mucho, dijo mirando insistente a la señora, sus ojos le recordaban a aquella muchachita de un baile en tiempos muy lejanos, de un vals concretamente...
Pero mirando atentamente la marca del sombrerito de lana puesto sobre la mesa el hombre del buffet se dio cuenta que no podía ser ella. ‘Por qué no le gustó la película El Gatopardo?’ preguntó.
Hace calor aquí. Y huele muy bien, respondió ella. El hombre del buffet dudó un instante, justo el tiempo en que su mirada se cruzó con la del otro hombre, y comprendió la súplica y la advertencia.
Es sopa de cebolla, dijo, ¿Le apetece?
'Me gusta la sopa de cebolla solo si tiene croûtons...'
'Ah, es Usted una señora fina…'
'Tan fina no soy,' dijo ella un poco molesta.
El hombre de la maletita preciosa se reía.

Aafke en la estación Casamozza
Cuento comenzado en la entrada "El buffet de Casamozza", del 22 de mayo 2008 y ampliado en los comentarios, con el aporte de Bernardo, Bel y Luna.

En esa vieja entrada cité de internet: "La gare d'origine de Casamozza a été détruite lors de la 2e guerre mondiale. Le bâtiment actuel date des années cinquante. Cette gare comportait un buffet."


Y seguí: "Si escribiese (?) un cuento sobre una pareja joven llegando en tren a la estación de Casamozza, empezaría con una escena en el buffet. "Cette gare comportait un buffet." Podría empezar así: Durante años no había llegado ningún turista a la estación de Casamozza..."

Tuesday, March 28, 2017

Donde está Casamozza?

Una entrada de hace nueve años, con los comentarios de aquel tiempo. Dirían los comentaristas lo mismo hoy cuando leyeran la entrada como si fuera nueva? Creo que puse en un post anterior una foto que yo saqué de la estación de Casamozza en los años setenta. Donde está Casamozza?

Tuesday, June 03, 2008

Un espacio interesante

Pensaba citar a un escritor que me gusta. Pensaba poner una foto que me gusta. Pensaba escribir algo que me gusta.

Así espontáneamente no me salió el escritor quien quisiera citar. No encontré así de sorpresa una foto en mi archivo que me gustaría poner. No tengo la menor idea ni la inspiración para escribir algo que me guste.

Podría borrar lo escrito hasta ahora porque no he hecho otra cosa que levantar la mano y bajarla, abrir la boca y cerrarla, empezar algo y pararlo.

Entre el empezar y el parar hay un espacio interesante. El arte del escribir es aprovecharlo.

La fuerza del no pensado.

Encontré la foto en Internet. Es una foto más reciente de la estación de Casamozza. Imagínese que el vagón abandonado a la derecha podría contar sobre sus viajes, su carga y las manos que han abierto y cerrado sus puertas? Y sobre su sueño de volver a viajar...

12 Comments:

Blogger Bel said...
La foto es bellísima a su manera, Giovanni. En cuanto al texto, me ha recordado:
"Estrategias
Escribir. La escritura como abstracción.También llenar una botella con abertura pequeña. O limpiar la arena del gato.
La voluntad
ausente." Chantal Maillard
Como ves, les pasa a los mejores.
8:35 AM  
Blogger giovanni said...
Lo que encuentro interesante de la foto es lo poco claro de la situación, la ambigüedad. Los rieles del vagón antiguo están cubiertos con maleza dando la impresión de que esté fuera de función. Sin embargo los otros rieles están también cubiertos con maleza, aunque menos. Qué función tiene el locomotor y qué está esperando?
10:56 AM  
Blogger Luna said...
la foto, la foto...
La sensación de abandono, de dejadez en medio de la nada como si no tuviera una utilidad determinada.

Los hados, las hadas que traen y llevan la inspiración cuando quieren.

Noticia:
Me subo de nuevo al escenario, no he podido negarme, me siento feliz.

Saludos
12:46 AM  
Anonymous Olvido said...
En este post todo es real. La duda de las letras lo es, todos los días. Y la foto, ahí paradas la máquina vieja y en trance de salir la nueva aunque atravesando los mismos raíles que el tiempo va tapando.
No me agrada la foto, es demasiado real.
En cuanto a las letras, qué decir? Pues que es imposible que se queden paradas en la estación, saldrán lentamente o de repente, con urgencia como si llegasen tarde.
Un beso
2:05 AM  
Blogger Mertxe said...
Cuando era niña, mi primo y 'canguro' Rafa solía llevarme a la estación a ver pasar los trenes. En casa no sabían nada de esas excursiones, ni sus padres ni los míos tenían la menor idea, tampoco los padres de todos los demás niños que aquellas interminables tardes de verano convocaban a los andenes. De haberlo siquiera sospechado nos hubiéramos enterado de lo que vale un peine... Los trenes pasaban como rayos o se detenían para entregar su carga humana. Y luego estaban esos que tú dices, los vagones abandonados a su suerte, hierro muerto, aventura agotada que se zampaban la herrumbre y el olvido. Todavía tengo el recuerdo de aquellos olores de la estación...
6:51 AM  
Blogger giovanni said...
Luna, la inspiración siempre vuelve! La nada puede ser fructífera, como un momento, una pausa, para preparar la sopa. Me alegro que subiste al escenario.
8:39 AM  
Blogger giovanni said...
Olvido, las letras están calentándose como el carbón de una vieja locomotora a vapor. Tarde o temprano llegarán.
8:42 AM  
Blogger giovanni said...
Mertxe, lindos recuerdos! El ver pasar los trenes tiene algo mágico, desde el andén de una estación, desde un puente, o de cerca en plena naturaleza.
8:48 AM  
Blogger Bel said...
Giovanni habla de ambigüedades y Olvido de demasiada realidad. Quizá atrapar la realidad en su perfecta ambigüedad duela. Giovanni, con tu permiso, voy a quedarme la foto.
Saludos a todos.
1:38 PM  
OpenID elshowdefusa said...
Acabo de leer una entrada antigua de Bel: "Un escritor es algo extraño. Es una contradicción y también un sinsentido. Escribir también es no hablar. Es callarse. Es aullar sin ruido."

Un escritor también es borrar. Una y mil veces.
5:32 AM  
Anonymous pau said...
Eres un sentimentalista. Los vagones no sueñan ni tienen deseos. Aun así muchas veces sentimos como si muchas cosas que hemos utilizado y nos han servido tuvieran vida propia y sentimientos. Cada vez que abandono un coche me ocurre lo mismo; además, como los aprovecho hasta su último hálito, termino cogiéndoles cariño.
3:22 PM  
Anonymous http://eramusical.blogia.com/ said...
Hola Giovanny, esto que dices aquí ahora te leo nuevamente, despues de justamente un tiempito en silencio, pero no sé cómo cuando te leo siempre algo encuentro que siento, como ésto:
"Entre el empezar y el parar hay un espacio interesante"
Creo que con tu permiso me animaría a subir esta frase a mi blog, porsupuesto haré mención.
cariños.
silvia
2:06 PM