Sunday, February 18, 2018

Hacer feliz a alguien

Mi compañera a veces hace copias de sus dibujos y regala uno a un amigo o (recién) conocido. Ella dibuja de tal manera que hace feliz a la gente.

Muchos años después solemos ver un dibujo de ella en la pared de alguien a quien visitamos de nuevo. Es tan fácil hacer feliz a otra persona.

Ayer lo hice tocando la guitarra en un centro de revalidación donde está una amiga (Adriana) que fue atropellada por un coche el 23 de noviembre. La buena noticia es que sus riñones comienzan a funcionar nuevamente. Es una amiga con la que he trabajado desde 1987. La quiero mucho. Fue ella quien hizo ta traducción del cuento de Aafke, La chomba azul (1)  

Friday, February 16, 2018

El mar y la muerte

Dije en mi respuesta a José Luis en el post anterior que por primera vez mi di cuenta (de manera profunda) del límite de mi vida a los 37 años cuando sabía que mi madre iba a morir pronto. Pero la verdad es que me di cuenta, de manera profunda, mucho antes de la posibilidad de morirse antes de, digamos 80 o 84 (7 por 12) años. Por ejemplo, ya había pensado sobre lo que iba a decir en los funerales de mi madre por lo menos 10 años antes de su muerte, entonces cuando ella tenía 59 años.

Es normal eso? No lo sé.

Mi padre murió cuando yo tenía 7 años, el padre de Aafke murió cuando yo tenía 21 años (lo he conocido dos años) y mis únicos dos abuelos murieron también cuando yo tenía más o menos 21 años. A esa edad (21) yo me consideraba ya una especie de pater familias de una familia amplia, la de la madre y dos hermanos de Aafke y la de mi madre y mis hermanos.

Aafke está buscando en sus 150 cuadernos de dibujos los en que ella ha pintado o dibujado el mar. Los que están en este post han sido dibujados en la isla de Kreta.


Wednesday, February 14, 2018

Río Li

Comencé este blog en febrero de 2005, el mismo año en que mi hijo obtuvo su diploma para poder estudiar en la universidad. Le preguntamos a qué país quería ir, con nosotros, sus padres y su hermana, y dijo China. Así que en el verano de 2005 estábamos en China, y Mongolia. Aafke hizo el dibujo de arriba al lado del Río Li, en el sur de China.

Escribí algo sobre nuestro viaje a China y Mongolia en este blog? No me acuerdo, sólo recuerdo que una vez publiqué una foto de mi hijo y mí en un paisaje desolado (normal) de Mongolia. No hay método para buscar fotos en el blog.

A qué edad sabes que hay un límite?

Mi padre, 10 años.
No sé si publiqué esta foto de mi padre a los 10 años ya una vez en este blog, pero qué importa? Ahora la foto tiene un otro significado para mí que antes: me recuerda mi juventud y la de mi nieta que está por empezar, aunque para ella 9 meses ya es un largo tiempo (?) que aún no tiene límite al futuro. 

A qué edad sabes que hay un límite?

Sunday, February 11, 2018

Emociones (2)

Comentando a la entrada anterior una amiga me dijo: "Sin emociones el mundo se convertiría en algo aburrido."

Estoy de acuerdo con ella, pero en la entrada anterior no dije que me gustaría abandonar o suprimir emociones, sino más bien controlar ciertas emociones, por ejemplo, las del rechazo de otra persona. Cuando sueltas esas emociones (rechazo, crítica, resentimiento), tienes que mirarlas con ojo crítico.

Elegí el castellano como el idioma de este blog precisamente porque quería expresar mis emociones y no podía hacerlo de manera libre y satisfactoria utilizando el holandés. (Una vez expliqué por qué elegí el español en este blog: Castellano)

En el dibujo se ve a mi 'prima' italiana (Patrizia de la entrada Un descubrimiento increíble) y a mí en la playa de Tropea, dibujado por mi compañera Aafke.

Saturday, February 10, 2018

Emociones (1)

Creo que en general y/o en situaciones específicas, la gente se deja llevar demasiado por sus emociones. Lo he notado en mi relación con Aafke, entre y con amigos, en conflictos como el que se da entre israelis y palestinos y entre catalanes independentistas y otros españoles que los rechazan, entre holandeses, entre griegos, chilenos, en todas partes donde hay seres humanos.

Claro, yo también me dejo llevar por mis emociones, a veces. Pero después tomo distancia de mi mismo, me hago preguntus a mi mismo y trato de entender a la gente o las situaciones que critico de manera emocional. Siempre o casi siempre me desplazo al otro, a la persona o las personas que critico. [Creo que he dicho esto ya una vez en un post... o más veces.]

Encontré el dibujo de arriba de Aafke en mi cuarto. Es un cuarto lleno de emociones ligadas a fotografías, documentos, cuadernos, cartas, películas, dibujos.

Friday, February 09, 2018

Invierno

Esta es una de las cuatro fotos que colgué en mi otro blog, Wondertje, en este post: Nieuwendammerdijk.

Ampliando la última foto de ese post se puede ver dibujos de Aafke. A veces ella vende un dibujo o un cuadro gracias al escaparate. Y esto nos ayuda a tener la plata para hacer los viajes para nuestro libro sobre puertos.

Este invierno no hemos tenido nieve. Es un invierno raro.


Volvimos a la guerra fría?

Audience del blog Tutto è possibile

Graph of most popular countries among blog viewers

En este momento mi "audience" se encuentra en dos países que, durante varias décadas, se portaron como enemigos o dos polos opuestos. Era la época de la guerra fría.

Estamos volviendo o ya volvimos a una nueva época de guerra fría?

Es uno de los temas que vamos a discutir la próxima semana en mi casa, en una discusión del llamado Gulf Group que yo modero.

A los que van a asistir a la reunión del Gulf Group he sugerido de leer los siguientes artículos:

Germany Is Quietly Building a European Army Under Its Command ...

Europe faces defense spending challenge

The Military-Industrial Complex Is Fundamentally Changing the European Union

Chinesische Investitionen in Europa erreichen neues Rekordniveau

Does Russia Belong to Europe?

Wednesday, February 07, 2018

La chomba azul (1)

Yo en Puerto Saavedra
Mi compañera ha escrito una vez un cuento sobre una chomba (un suéter) azul de que copio abajo la primera de las siete páginas. Hace poco (ayer) ella tuvo nuevamente contacto con "Francisco" del cuento, después de muchos años. Ella cambió los nombres pero la historia es (casi) la verdad entera. "Milo" soy yo.



La chomba azul[1]

Aafke Steenhuis                                                                   Traducción: Adriana Bulnes


Que extraño es el estar de vuelta pienso mientras camino hacia mi casa por las tranquilas calles rodeadas de jardines oscuros. La noche es fría, los álamos susurran; su sonido me hace pensar en otros álamos, en otros lugares. Como siempre que vuelvo de viaje, me sorprendo al ver lo misteriosas que son siluetas para mi ya familiares. ¿Seguirán allí mi casa, mi marido, mis hijos?
Entre las cortinas se cuela luz. Seguramente Milo no se ha ido todavía a la cama.
Abro la puerta y veo luz sobre la mesa. Allí está Nini que se levanta con pereza, brillante el largo pelo rubio bajo la luz de la lámpara. Nos saludamos. Ella -- lirio pálido del norte -- me presenta al hombre de pelo moreno que está a la mesa con ella.
‘Este es Francisco, mi novio.’
El hombre sonríe, me da una mano fuerte. Tiene la piel irregular y pliegues marcados junto a la boca.
‘Conocí a Francisco en Groningen’ dice Nini. Ella vive desde hace un mes con nosotros y nos ayuda como au-pair con el cuidado de los niños. Ella es más joven que él. Él no parece sentirse muy cómodo.
‘¿Vives en Groningen? ¿Dónde?’
‘En Beijum, un barrio nuevo.’
Su acento me llama la atención. Conozco esa pronunciación suave que hace cantar las sílabas.
‘¿En Beijum?’ repito para ganar tiempo.
Veo los llanos, las casas de campesinos y los álamos junto al camino. Los cielos anchos. ‘Conozco Beijum de antes, de cuando todavía no había casas. Viví con Milo cerca de allí.’
Miro la escalera a oscuras. ¿Estará durmiendo Milo?. Nini advierte mi mirada y asiente.
‘Viviamos en una casa de campo fuera de Groningen, por todos lados podíamos mirar hasta el horizonte’, me cuento a mi misma mas que al desconocido que esta en mi casa.
Francisco dice que vive en una zona interior del barrio. ‘Son casas bonitas. En el día los niños juegan con sus bicicletas en la calle. Pero está muy aislado y cuando anochece no hay nada que hacer.’ Según él, la gente allí no es feliz y hay muchas separaciones. Tiene la voz ronca. Habla bien el holandés; sólo su entonación delata que es extranjero.
Nini, las manos bajo la barbilla, tiene sus azules ojos fijos en él, sus labios formando una curva irónica. Ella no habla mucho, hace las cosas en silencio. Por las mañanas cuida a los niños y por la tarde se instala en su cuarto a leer.
‘¿Cómo han estado los niños?’
‘Bien, te echaron un poco de menos. Ayer y hoy por la noche costó hacerlos dormir. Milo se los llevó a la cama, él se acostó temprano.’
Nini nos sirve té. Bebimos en silencio, unidos bajo el círculo de luz. ¿En cuántas casas hemos ya tenido estado esta misma mesa hecha por Milo? ¿Cuántas veces he compartido el té con desconocidos sirviéndolo en los mismos tazones blancos?
‘¿Desde cuándo estás en Holanda?’, le pregunto en castellano.


Se sobresalta. ‘No me lo tome a mal, ya no hablo casi el castellano.’
‘Es chileno’, me dice Nini.
Es lo que me parecía. ¿Qué debo hacer? Quiero descansar. Tuve unos días agotadores,  mañana debo levantarme temprano para volver a retomar la vida de siempre, cuidar a los niños, trabajar... Si me quedo, si me entretengo conversando con él, pasarán horas. Lo miro indecisa.
‘En Groningen ya casi no veo a otros sudamericanos’, me explica. ‘Tampoco siento la necesidad. Prefiero hablar en holandés. Estoy aquí desde 1976.’
‘Después del golpe de estado’, afirmo.
El asiente.
‘¿Llegaste solo?’
‘Sí.’
Nos quedamos nuevamente en silencio. (...)


[1] Este cuento fue publicado en holandés - su idioma original - en el libro de Aafke Steenhuis, Het meer van verhalen, Editora Contact, Amsterdam/Antwerpen, 1999, isbn: 90-254-2189-X