Monday, January 11, 2021

Dos hermanos y el castillo de Bentheim

Capaz que ya haya escrito una vez un post con el mismo título, sobre mi hermano y yo. La inspiración de hacerlo de nuevo viene de una foto de juventud en que él tiene unos cinco años y yo tres. En aquel tiempo vivíamos en Oldenzaal, una pequeã ciudad muy cerca de la frontera alemana. La calle en la que habitamos tenía el nombre del pueblo al otro lado de la frontera, Bentheim.

Fue en el castillo de Bentheim donde subimos las escaleras hasta la plataforma desde que se tiene una maravillosa vista sobre los bosques que ya conocía por mis andanzas junto con mis hermanos y también solito, em que me invadió un temor tan grande de altura, que no me atreví a bajar las escaleras cuando llegó el momento de bajar de nuevo.

Fue también ahí, en el aparcamiento amplio al lado del castillo, de arena de color un poco amarillo, que el tío Schoen (Zapato), que nos llevó en su Volswagen, me dejó conducir su coche. Me sentía grande.

Hace poco un amigo me contó que yo subía en árboles hasta alturas vertiginosas, mucho más alto que él.

Lo hice para suprimir mi miedo de altura.

Con todo esto no he dicho nada sobre mi hermano. Lo haré en un post siguiente.

1 Comments:

Blogger hippie said...

Ves, Luna.
Gio y yo nos parecemos más de lo que crees. A mi me pasó lo mismo, pero no con mi hermano de sangre sino con el que considero hermano. El vértigo lo dominé primero subiendo a árboles, los más altos que podía encontrar. Luego ya fui un poco más bestia, lo reconozco, pero aquí toca hablar de Gio, no de mi. Quizá por eso nos queremos tanto ;-)

3:54 AM  

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