Monday, March 11, 2013

"Para ser realista, se necesita utopía"

Cuando Robert Triffin murió en 1993 me sorprendió el dolor que su muerte me provocó. En mi diario de aquel entonces (ve la imagen de arriba) escribí: "O, mysterieus verdriet!" (Ay, dolor misterioso!) (se puede decir también "Ay, misterioso dolor!" ? de repente eso me suena mejor...)

Escribí, en ese mismo diario, que emocionalmente no entendía muy bien de donde venía mi dolor. Racionalmente lo entendía muy bien: él era un hombre muy importante en mi vida profesional, en el creer que debe o debería ser posible realizar el sueño de un sistema monetario y financiero internacional mejor

Cuando le pregunté a Triffin en una de las entrevistas que tuve con él en 1985 si su sueño de reformar el sistema financiero global se quedaba en sueño, en una utopía no realizable, él me contestó:

"My hope is that Triffin's dream will become true. The problems of the current system (its instability, its proneness to crisis, its unfair treatment of developing countries) are too big to let them drag on. We should not wait with reform until the next crisis emerges because the costs are too high. It would also be proof of low intellectual quality of our policymakers, and of low intellectual quality of the academics working with them, if they would let drag on the system as it is. Why should they not change it?" (Ve mi traducción en el primer comentario.)

Y cuando le pregunté si sus colegas no le criticaban por ser naive, por seguir creyendo en la posibilidad de reformar el sistema monetario y financiero internacional, el siguiente breve diálogo se desarrolló:
"Yes," he answered frankly.
- And what is your reaction to this reproach? I asked.
"Well, I give the answer Ben Gurion once gave: to be realistic today you need a great deal of utopia. Running away from the most obvious solutions is not realism. It's crisis management, condemning you to more and more crisis management."

4 Comments:

Blogger giovanni said...

"Mi esperanza es que el sueño de Triffin se convertirá en realidad. Los problemas del sistema actual (su inestabilidad, su propensión a la crisis, su tratamiento injusto de los países en desarrollo) son demasiado grandes para dejarlos prolongarse. No debemos esperar a reformar el sistema hasta que la próxima crisis surge, porque los costos son demasiado altos. Además, sería una prueba de baja calidad intelectual de nuestros políticos, y de baja calidad intelectual de los académicos que trabajan con ellos, si dejaban arrastrar el sistema tal como es. ¿Por qué no cambiarlo?"

11:33 PM  
Blogger giovanni said...

Me llamó la atención que Triffin, en la respuesta a mi pregunta, contestó diciendo "el sueño de Triffin" en vez de "mi sueño". Da para pensar y tratar de entender porque usaba esa forma.

11:37 PM  
Blogger José Luis Ríos Gabás said...

Uno de las consecuencias de esta crisis, en mí, es la aparición de un escepticismo muy acusado hacia la clase política, en general, pero también hacia los economistas. Teníamos el mejor sistema financiero, el más sólido, y nada de lo que está pasando podía pasar. Se supone que ellos "saben". Ahora también lo sé yo. En fin, hacen falta referentes éticos, en todo, gente íntegra.

Un abrazo

3:27 AM  
Blogger jan joost said...

José Luis, Robert Triffin estaría completamente de acuerdo contigo! Y, claro, yo lo soy también.

Un abrazo

10:03 PM  

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