Thursday, October 11, 2012

Agua

De niño pequeño me gustaba parar la corriente de agua cerca de nuestra casa construyendo una barrera de tierra de pasto, ver subir el nivel del agua hasta que sobrepasaba la barrera y ver después cómo la corriente poco a poco quebraba la barrera y retomaba su curso.

Cuando tenía unos diez años y pasaba las vacaciones al lado de un laguito me gustaba construir barcos veleros y verlos navegar libremente en el agua.

18 Comments:

Blogger Maria Dolors said...

Juegos infantiles llenos de
imaginación, tiempos felices
que al recordarlos te llenan de
ternura.
Un abrazo Giovanni.

11:30 PM  
Blogger Pilar Vidal Clavería said...

Libertad compartida la de tu barco y la tuya, mirada observadora y valiente.

Un abrazo Giovanni

11:59 PM  
Blogger Jesús Miramón said...

Hay pocas metáforas más poderosas que el agua libre y la infancia. Me ha gustado mucho tu entrada de hoy.

Un abrazo.

12:33 AM  
Blogger Elvira said...

Y a mí. Besos a todos

12:43 AM  
Blogger Isabel said...

Me gustan mucho estos recuerdos de agua. Son bellos y tiernos al mismo tiempo.

Abrazos

3:36 AM  
Blogger Montse said...

¡Qué hermosos recuerdos! te agradezco que los compartas con nosotros.
Hacer barquitos de papel, echarlos al agua y ver como navegan es uno de los juegos infantiles más apasionantes ¡éramos tan felices con tan poquito!

Un abrazo.

10:53 AM  
Blogger NáN said...

Hablas de aguas contenidas, no de mar. Supongo que esas vacaciones de verano infantiles junto a ríos y lagos debieron hacer de ti una persona pacífica y sensible.

12:43 AM  
Blogger giovanni said...

Maria Dolors, los juegos infantiles (simpáticos) nos puedan recordar que hay que seguir jugando (simpáticamente).

Un abrazo

1:19 AM  
Blogger giovanni said...

Pilar, la libertad reina en el mundo del niño, junto con las prohibiciones y la disciplina, y de adultos seguimos enfrentándonos con esas cualidades, desde adentro (tú mismo) o desde afuera (el otro).

Un abrazo

1:23 AM  
Blogger giovanni said...

Jesús, y lo agradable es que no me doy cuenta de esas metáforas cuando escribo, en parte por escribir en castellano que me hace más 'blando', más niño, menos intelectual.

Un abrazo

1:35 AM  
Blogger giovanni said...

Elvira, me alegro, un beso.

1:36 AM  
Blogger giovanni said...

Isabel, e imagínate que actualmente me da miedo nadar en lagos como en la foto...

Besos

1:41 AM  
Blogger giovanni said...

Montse, de papel, cartón y madera he hecho muchas cosas en mi juventud. este barquito, y otros que hice en esas mismas vacaciones, eran de madera y la vela de algodón, cosida por mí. Velaba bien el velero. Es cierto, éramos felices con poquito... Y sigo siendo feliz con poquito.

Besos

1:45 AM  
Blogger giovanni said...

NáN, es probable que influya el ambiente en que creces y pasas tus vacaciones. Por la ausencia de un padre (como sabes, él murió cuando yo tenía siete años) y la falta de 'plata' (dinero) he pasado algunas vacaciones de juventud solamente gracias a tíos y amigos de mi madre que nos invitaron. Entonces me acostumbré a estar en medio de una grande familia. Eso te pueda sensibilizar y, claro, también te pueda endurecer.
Me gustó leer tu comentario viendo ese joven con su gorra de marinero. No solamente al pequeño Claudio le gustaban las gorras sino a mí también. (Claudio es el protagonista de mi novela "Orlando", que estoy por enviar a una editorial y después veremos lo que pasa...).

1:59 AM  
Blogger María Inés said...

El recuerdo trae miradas que hoy se interpretan mejor...
Cuando uno es joven piensa que puede frenar el río y después... cuando desborda sentimos placer, porque ese desborde tiene que ver con el sentido profundo de la vida...
Avanzar, siempre avanzar y aunque muchas veces no lo parezca, siempre es para bien...

2:45 PM  
Blogger José Luis Ríos Gabás said...

Estoy bastante seguro de que uno de los signos de que estamos entrando en un época nueva es que los niños juegan de otra manera, hablando en general. Y se aburren más también.

Un abrazo

6:17 AM  
Blogger giovanni said...

María Inés, me gusta esa imagen del placer del desborde y concuerdo que es un signo del sentido profundo de la vida. Hay que mantener ese sentido profundo incluso en las cosas más sencillas como el saborear de un café.

10:12 PM  
Blogger giovanni said...

José Luis, sí, eso es un signo. Felizmente he visto este verano niños jugando en la playa de Valras Plage de manera igual a mí en mi juventud y a mis hijos cuando eran niños. Ese aburrimiento y la necesidad de estímulos es un problema de muchos adultos también.

Un abrazo

10:16 PM  

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