Tuesday, November 08, 2011

Al lado de mí

Ayer fuimos con más de 50 cuadros al norte, para la exposición. El coche aguantó el peso y gracias a su suspensión especial (Citroën) quedó a la altura de siempre.

Fue lindo volver a esa provincia donde he vivido nada más que siete años, pero eran siete años determinantes. Por la tarde tomábamos café con amigos que viven en la aldea vecina a la 'nuestra'. Si no habrían plantado un bosque pudiéramos haber visto 'nuestra casa'.

Reflexionando un rato sobre la idea de años determinantes, veo momentos determinantes, que siguen presentándose. A veces lo ves así en el momento mismo o poco después y otras veces lo ves muchos años después.

Nuestra hija se fue con su novio a Nepal, para un viaje en Asia de cinco meses. Aquí, en el dibujo de arriba, ella está despertándose en un camping en el sur de Francia, al lado de su hermano. Es un dibujo que no hemos llevado al norte, está aquí al lado de mí.

9 Comments:

Blogger enric batiste said...

Cálida sensación llena de vida
en palabras, dibujos, en vivencias...

Abrazo en ese "al lado de mí"

3:44 AM  
Blogger Rayuela said...

la vida son momentos determinantes, sino, no sería vida...

como enric, te abrazo en ese "al lado de mí"*

9:34 AM  
Blogger José Luis Ríos Gabás said...

Hablas de cuatro cosas, creo, el viaje con los cuadros, la casa, los años determinantes y tu hija. Pero todo es importante, tener hijos lo es, y es verdad que no sabes muy bien cuándo te vas a dar cuenta de los momentos realmente importantes. También puede suceder que veas los momentos importantes de los demás y, extrañamente, no veas los tuyos.

12:06 PM  
Blogger giovanni said...

Enric, la vida es rica y da para mucho... Gracias por tus palabras!

Un abrazo

1:01 PM  
Blogger giovanni said...

Rayuela, y esos momentos simplemente se dan, por un lado, y se crean, por otro.

Un abrazo

1:02 PM  
Blogger giovanni said...

José Luis, coincido contigo y es pura coincidencia que coincidimos en las cuatro cosas. Tienes razón, a veces es más fácil ver los momentos importantes en la vida de los demás que en la de ti mismo. Crees que mirar bien ayuda a captar esos momentos? Si no sea así, queda el gran gusto de mirar bien, lo que tú y yo compartimos. Lo que me fascina es captar algo sin darme cuenta y que después se revela. Es casi como sacar una foto a escondidos, sin saberlo. El ojo es una cámara constante, pero cuando toco la guitarra no veo nada o menos que normal.

1:17 PM  
Blogger José Luis Ríos Gabás said...

Mirar bien. Creo que ayuda, porque mirar bien supone varios niveles de intensidad en lo que se mira, y después de mirarlo también puedes recordarlo, y volverlo a mirar otra vez. Existe el "momento decisivo", ya sabes a qué me refiero, ese en el que todo encaja. Y siempre queda el gusto de mirar bien por mirar bien, un placer gratuito. Las cámaras tiene cierta autonomía, parece, y no se les escapa nada, y a veces nos sorprenden con algo que nosotros no habíamos visto.
La música es algo diferente, no va dirigida a los ojos, la que creo que nos gusta, sino al corazón, a abrir la caja de las emociones. Bien mirado, las imágenes que me gustan también parecen ir dirigidas al mismo sitio.
Nada de esto que hablamos, creo que lo sabes mejor que yo, es absolutamente cierto, estamos hechos de contradicciones (estaba pensando en los placeres intelectuales, que también los hay, cuando miro fotografías o escucho música).

Un abrazo

1:11 AM  
Blogger giovanni said...

José Luis, hay cierta verdad en el dicho de que se tiene que vivir en el momento. Pero eso se puede hacer de manera más o (como alternativa) menos consciente, y yo prefiero a veces hacerlo menos consciente para dejar espacio a la fantasía. Concuerdo que se puede mirar bien en varios niveles de intensidad y que hay momentos "decisivos". Las cámaras tienen cierta autonomía y no se les escapa nada, pero sí se les escapa los perfumes y cierta atmósfera sentimental o social que queda en el aire (aunque creo que, por ejemplo, en mi último vídeo de la inauguración se capta también algo de eso).
Sí, la música es algo diferente. Me gusta tu definición de que la música va dirigida al corazón, abriendo la caja de las emociones.
Tienes razón, nada de esto que hablamos es absolutamente cierto, porque estamos hechos de contradicciones y, además de placeres emocionales y corazones, tenemos placeres intelectuales y cerebros (para gozar de la música y otras cosas de otra manera). Tal vez sin los últimos no tendríamos los primeros. Está (o es) todo interdependiente?

Un abrazo

2:36 AM  
Blogger José Luis Ríos Gabás said...

Yo creo que son interdependientes, como dices. Podemos separarlos por cuestiones dicácticas (estoy pensando en que a veces hago escuchar a mis alumnos solo la parte física de la música, la parte sensorial, y que procuren olvidar la parte emocional o musical, para que se den cuenta de que hay un placer físico en escuchar sonidos agradables, y que realmente eso fue lo que les atrajo de la música la primera vez que la escucharon, más tarde vino la parte emocional y aun más tarde la parte musical. Todo esto es por cuestiones didácticas, ya que cuando escuchamos mezclamos todo, claro está).

3:14 AM  

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