Friday, October 21, 2011

Mar y luna llena

Aquí el otro cuadro, el Ems iluminado por la luna llena. Aafke me contó que hay un problema de papel: secándose la tinta se llenaron unos pozos creando manchas oscuras. Ella quiere remediarlo, entonces aquí está el cuadro en su primera versión.

Noche y día, dos aspectos de la misma vida. O será que la vida cambia cada momento y nunca es la misma? Envejecemos todos. Y la naturaleza? También. O se renueva, igual que nosotros con nuestros niños. Mueren los árboles, pero los mares quedan.

9 Comments:

Blogger Elvira said...

Pues es precioso, a pesar de esas manchas oscuras. Pero comprendo que lo quiera repetir. Creo que a mí me pasaría lo mismo.

Besos

1:14 AM  
Blogger giovanni said...

Elvira, en un cuadro de Monet o Pissarro sería extraño, ver manchas oscuras, pero tal vez porque el cuadro de Aafke trata de luz oscura, no molesta mucho. Vamos a ver como será sin manchas.

Besos

3:19 AM  
Blogger Isabel said...

Hasta la naturaleza cuando se quema, aunque tarde se renueva, nosoros mientras vivimos con cada primavera.

Bella imagen.

Besos.

4:20 AM  
Blogger giovanni said...

Isabel, nos renovamos con cada primavera? Tal vez un poquito, gracias al sol. Pero también envejecemos un poquito con cada primavera. Y el mismo sol hace envejecer nuestro piel... mientras el sal del mar lo hace bien... y, pos supuesto, nos da vitamina D. (Creo que no hubiera escrito esto hace un par de años, digamos antes de cumplir 60.)

Besos

7:07 AM  
Blogger José Luis Ríos Gabás said...

¡Ah, la edad! Es inevitable cumplir años. Una de las mayores diferencias con las personas realmente jóvenes, nuestros hijos, por ejemplo, es que tienen poco pasado.
Cada vez somos, creo, más conscientes del paso del tiempo, de nuestro tiempo.

8:31 AM  
Blogger giovanni said...

José Luis, en nuestros pasados han habido grandes cambios, tanto políticos como personales, como por ejemplo tener hijos y acompañarles en su crecimiento. Sí, estoy más consciente del paso del tiempo y tú también, parece. Qué diferencia con el tiempo en una pieza de música! Ahí el tiempo se puede repetir y parece que no tiene 'caducidad'.

9:13 AM  
Blogger Aquí me quedaré... said...

Dejo un trocito del discurso de L. Cohen al recoger el Príncipe de Asturias


"Nunca lamentar. Y si queremos expresar la derrota que nos ataca a todos tiene que ser en los confines estrictos de la dignidad y de la belleza"

11:28 AM  
Blogger giovanni said...

Aquí, y gracias a ti leí lo hermoso y triste que él (Leonard Cohen) contó después:

"Y ahora voy a contarles brevemente la historia de cómo conseguí mi canción.

Yo era un guitarrista indiferente. Solo me sabía unos cuantos acordes. Me sentaba con mis amigos, bebía y cantaba, pero nunca me vi como un músico o un cantante. Un día, a principios de los años sesenta, estaba de visita en casa de mi madre. Su casa estaba cerca de un parque con una pista de tenis donde íbamos a ver jugar al baloncesto. Era un lugar que conocía de mi infancia. Me paseé por allí y encontré a un joven tocando una guitarra flamenca. Me encantó, estaba rodeado de algunas chicas y me senté a escucharlo, me cautivaba, yo quería tocar así, aunque sabía que nunca lo lograría.

Me acerqué a él y nos entendimos medio en francés medio en inglés y pactamos unas clases en casa de mi madre. Era un joven español. Al día siguiente se presentó. Me dijo: "Déjame escucharte tocar algo". Lo hice y declaró que no tenía ni idea. Él cogió la guitarra, la afinó, me la devolvió y dijo: "No suena mal. Ahora tócala de nuevo". No cambió mucho. La cogió otra vez y me dijo: "Te voy a enseñar unos acordes". Tocó una secuencia rápida de acordes y luego me explicó dónde tenía que poner los dedos y me dijo otra vez: "Ahora toca". Pero fue un desastre.

Al día siguiente, empezamos de nuevo con esos seis acordes. Muchas canciones flamencas se basan en ellos. Al tercer día la cosa mejoró. Aprendí los seis acordes. Al día siguiente el guitarrista no volvió por casa. Dejó de venir. Como yo tenía el número de la pensión donde se alojaba fui a buscarlo para ver que le había pasado. Allí me contaron que aquel español se había suicidado, que se había quitado la vida. Yo no sabía nada de él, de qué parte de España era, por qué estaba en Montreal, por qué estaba en la pista de tenis, por qué se había quitado la vida.

Sentí una enorme tristeza. Nunca antes había contado esto en público. Esos seis acordes, esa pauta de sonido, ha sido la base de todas mis canciones y de toda mi música y quizá ahora puedan comenzar a entender la magnitud del agradecimiento que tengo a este país. Todo lo que han encontrado favorable en mi obra viene de esta historia que les acabo de contar. Toda mi obra está inspirada por esta tierra. Así que gracias por celebrarla porque es suya, solo me han permitido poner mi firma al final de la última página."

2:05 PM  
Blogger Aquí me quedaré... said...

Es bueno compartir.

Besos

1:53 AM  

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