Wednesday, June 29, 2011

Mejorar el mundo

Ayer (29 de junio) mi mamá hubiera cumplida 94 años si estuviera ancora viva. Stéphane Hessel casi ha cumplido 94 años y a mi madre le hubiera encantado leer su panfleto ¡Indignaos! y participar en el debate sobre un futuro con más perspectivas para la juventud, los sin papeles y otros grupos con poco poder. En el funeral de mi madre (en septiembre 1986) hablé con muchos jóvenes que me contaron cuánto habían disfrutado de la amistad, el compromiso y la visión al mundo de mi madre.

En la foto se ve a ella con mi hija. Ya tenía cáncer.

12 Comments:

Blogger (* said...

Sería maravilloso poder charlar con tu madre sobre la indignación y el deseo de poder cambiar las cosas. Es importante que los jóvenes tengamos el apoyo, el consejo de la experiencia.
La foto es preciosa, Giovanni, afable.
Un abrazo.

9:02 AM  
Blogger giovanni said...

(*, cuando mi madre tenía unos 55 o más años empezó a estudiar español, entonces hubiera sido posible hablar con ella. Una vez elle fue sola a España para visitar unos amigos españoles que había conocido en el estudio. Ella mantuvo durante ese paseo un diario precioso que leí poco después de su muerte y luego nunca más podía encontrar.
Un abrazo

9:18 AM  
Blogger pau said...

Debió ser una mujer muy interesante.
Dónde fue tomada la foto?
En tu casa o en la de ella?

9:50 AM  
Blogger Jesús Miramón said...

Somos el eco del pasado y, al mismo tiempo, el origen de los ecos del futuro. Sólo eso hay que saber. Un abrazo muy fuerte.

3:55 PM  
Anonymous Anonymous said...

al menos leiste ese diario;-))
Giovanni he estado escribiendo algo que se titula "espejo retrovisor" y me he acordado tanto de ti.
Un beso
Olvido

12:33 AM  
Blogger Isabel said...

Una foto entrañable como lo debió ser tu madre y una suerte haber podido dialogar con ella.
Sería bueno que intentaras recomponer ese paseo leído.

Besos.

2:42 AM  
Blogger José Luis Ríos said...

Plantas, libros, discos, bandeja con tazones, banco de madera, cojín para sentarse, la ropa que lleváis, el suelo y la pared de madera,... todo es cálido en la fotografía, la actitud de tu madre, tu hija que apenas se mantiene de pie, pero es tu actitud la que más me llama la atención, comenzando por el espacio que dejas entre ella y tú, tu cabeza ladeada, los zapatos, los bajos de los pantalones recogidos, supongo que por la bicicleta... Creo que es la última frase la que hace que miremos la fotografía de otra manera.

Un abrazo

10:15 AM  
Blogger giovanni said...

Pau, la foto fue tomada en mi casa. Mirándola mejor me di cuenta que salió al revés: en realidad la ventana se encuentra al otro lado. En holandés se dice 'spiegelbeeld' o sea, imagen de espejo.

11:02 PM  
Blogger giovanni said...

Olvido, es casualidad qie hablas de "espejo retrovisor" (ve mi respuesta a Pau)?
Un beso

11:03 PM  
Blogger giovanni said...

Jesús, eco somos y seremos.
Un abrazo fuerte

11:04 PM  
Blogger giovanni said...

Isabel, recomponer ese paseo es imposible... o sólo posible con la ayuda de mi hermana griega que conocía a los amigos españoles de mi madre o con la ayuda de mi hermana francesa que posiblemente tenga ese diario en un rincón olvidado de su casa.
Besos

11:08 PM  
Blogger giovanni said...

José Luis, gracias a tu descripción de la foto la miré mejor y descubrí que la imagen es inversa. Lo descubrí por el enchufe, primero, y la ventana después. 'Imprimí' la foto hace tiempo poniendo la negativa en el escáner y, sin darme cuenta, lo hice al revés.
A ti te llamó la atención mi cabeza ladeada y la distancia entre mi madre y yo. Creo que la distancia se debe a que yo quería darles a mi madre y mi hija el espacio que necesitaban para moverse. Justamente es con mi madre que solíamos sentarnos bastante juntos (estrechos), tocándonos los cuerpos cuando estábamos mirando algo juntos. Es también posible que justo hubiera vuelto de un paseo en bici y como suelo andar bastante rápido y sudo fácilmente, también es posible que por eso mantuviera cierta distancia, pero me parece más probable la primera explicación, o tal vez ambas explicaciones son válidas.
Es cierto, la última frase hace ver la foto de una manera especial. Yo sabía que ella iba a morir y que la segunda quimioterapia no tenía sentido, porque el médico me había tomado aparte para preguntarme qué íbamos a hacer: darle una segunda quimioterapia, como ella quería, o no, dado de que médicamente hablando no tenía sentido. Decidimos, el médico y yo o yo y el médico, de hacer lo que mi madre quería.
Yo hice el banco de madera poco antes de casarme y busqué la madera para este y otro banco junto con el padre de mi compañera (él tenía un Volkswagen) quien tuvo un derrame cerebral el día después de nuestro matrimonio (nos casábamos para él porque no quería saber que ya vivíamos juntos más de un año) y murió poco después.

Un abrazo

12:03 AM  

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