Sunday, April 03, 2011

Maria da Conceição Tavares (2)

El no preservativo dio un buen resultado: tuvimos una belleza! Otra joya en nuestra vida!

Anoche leí parte de la trascripción de una de las entrevistas con Maria da Conceição Tavares y lo curioso es que había totalmente olvidado que ella se casó igual que yo muy jovencita, a los 20 ella y yo a los 21 años, y ella conoció a su marido a los 18 y yo conocí a mi mujer a los 19 años. También había olvidado completamente que ella se separó a los 27 años.

Copio parte del comienzo de la entrevista:

-Qué habías estudiado primero?
Matemática. Yo entré a ingeniera química pero en el primer ensayo hice explotar el laboratorio. Esta cuestión de la química no me va. Entonces me fui a hacer matemática pura. Y el grupo de matemáticos portugueses era un grupo de izquierda, muy inteligente por la tradición.

-Cuenta un poco de tu juventud, porque has dicho que tu madre era conservativa…
Conservativa en cuanto a ideas, pero una mujer realista. Lo que pasa es que se puso progresista porque el régimen del Brasil está de tal manera que ella me ha dicho: ‘Yo he visto dos guerras y una recesión, pero en mi vida no he visto tanta miseria, esta cuestión no puede ser, este es un país desgraciado.’ Entonces ella pasó todos estos años desde que regresé de Chile preocupadísima que no fuera a ir a la cárcel, que por qué hablas tanto, te van a matar, etcétera.

-Qué pasó en ti? Cómo cambiaste de una familia conservadora a ser de izquierda?
No, mi padre era anarquista. Mi madre era conservadora, no mi padre. Yo amaba a mi padre.

-Una buena pareja!
Estoy habituada a tener dos opuestos dentro de mí, además de hija única, lo que significa que argumento conmigo misma. Digo una cosa y peleo conmigo misma! Los tengo los dos adentro, de ahí la argumentación dialéctica. Digo una cosa, pues el otro dice lo contrario, y yo miro como observadora lo que los dos han dicho y hago la síntesis.

-Siempre se peleaban, tus padres?
Siempre se peleaban, siempre.

-Y se querían?
Ah, mucho! Se querían mucho, pero se separaron después de 25 años de gran amor apasionado que ya no aguantaban los dos. Después de los cincuenta años no fue posible seguir viviendo juntos. Mi padre se casó otra vez, ya murió mi padre el año pasado. Mi madre es una mujer de una pasión sola, entonces se quedó viuda en vida y paró de trabajar porque en Brasil no tenía nada que hacer. Brasil no tiene nada que ver con Portugal. Pero le gusta Brasil, ella no regresa a Portugal, nunca más, le gusta. Le gusta el pueblo. Hace 25 años que ella vive en el mismo barrio, conoce a toda la gente, es muy simpática, y es brava.

-Y qué has hecho tú en Brasil, llegando a los 23 años con tu marido en Brasil? Qué han hecho ustedes?

4 Comments:

Blogger pau said...

Bonita mezcla, un anarquista y un conservador. Seguro que nunca hablaban de sus ideas.

A los padres nos enloquecen las hijas, primero porque nos emboban y luego porque hacen lo que quieren con nosotros.

1:27 PM  
Blogger giovanni said...

Pau, la voy a preguntar a ella, todavía vive. Creo que tiene ahora 81 años... Ah, la fecha de su nacimiento debe estar en el enlace a su biografía en Wikipedia, pero no tiene mayor importancia, lo más importante es que esté viva y la podría hacer esa pregunta tuya que pusiste como una afirmación.

Las hijas son bien especiales. Me encanta la mía, igual que mi hijo. Crees que haya mucha diferencia, entre la relación de una hija con su padre y con su madre?

9:13 PM  
Blogger Aquí me quedaré... said...

También me gustaría saber la respuesta si haces la pregunta.

Sí, la relación de las hijas con los padres, es muy diferente a la que tienen con las madres.
Es algo que se ve desde que son pequeñas.
En mi caso, hay una frase antólogica de mi hija mayor cuando tenía siete años.
- Mamá, eres muy guapa, pero papá es, guapísiiiiimo.

Aunque la relación se iguala con los años, esa tendencia al padre no desaparece.

Tiene razón Pau, hacen con vosotros lo que les da la gana

Debo reconocer que me gusta ese cariño y confianza entre padres e hijas.

Pasa igual entre hijos y madres ¿No?

A mí, me encantaba sentarme en los brazos de mi padre y apoyar la cabeza en su hombro, teniendo más de veinte años yo.

Un padre que sepa comprender a su hija, es un tesoro.

Besitos a los dos.

2:25 AM  
Blogger José Luis Ríos said...

También creo que las hijas tienen otra relación con el padre que con la madre, pero con los hijos pasa algo parecido. Intentamos comprender a todos, Aquí, a hijos e hijas.

Un abrazo

4:23 AM  

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