Wednesday, December 07, 2011

Piazza Vanvitelli - continuación 1

(Aconsejo leer abajo, en su comentario, la traducción mucho mejor de Jesús Miramón.) Mientras el techo se desliza hacia atrás, Claudio piensa en "La oruga" de la feria que se celebra cada año en el mercado de ganado en la ciudad donde vive. El momento más emocionante para él es cuando el techo de lona se cierra lentamente bajo el aullido de la sirena mientras los coches arrancan a toda velocidad. Por la oscuridad del techo cerrado y el ruido de las ruedas metálicas sobre los raíles de hierro ese momento dramático le da la sensación de que desciende con un ruido espantoso a lo profundo de la tierra. Pero ahora, mientras el Buick traversa ligeramente el paisaje iluminado por el sol, se siente como una pluma que flota levemente al cielo.

En una carretera tranquila de campo el Buick se dirige hacia la casa blanca.

Su abuelo mira a su lado derecho y sonríe. Le gusta que Claudio, con su garra de piloto en su cabeza, esté sentado tan alegremente a su lado. Claudio se corre un poco hacia él, mira al tablero de instrumentos y se gira para atrás. Dice a su hermana, con voz emocionada:

"El coche puede andar a ciento ochenta kilómetros por hora!"

Su hermana le mira con ojos grandes, sin saber cuán rápido eso podría ser. [en holandés escribi, de manera menos explicita y sin la explicación de que ella no tiene ni idea cuán rápido eso es: "Zijn zusje kijkt hem met grote ogen aan." En inglés eso sería algo como: "His little sister looks at him with her eyes wide open" y en francés, más o menos: “Sa petite soeur le regardait avec des grandes yeux." No es el único cambio que he hecho en la traducción; he agregado más cosas, porque tengo la sensación de que en castellano uno debe ser a veces más explícito. El holandes te permite ser más implícito e intuitivo, creo.)

6 Comments:

Blogger Jesús Miramón said...

Mi propuesta:

Mientras el techo se desliza hacia atrás Claudio recuerda la atracción llamada "La oruga" de la feria que se celebra cada año en el mercado de ganado de la ciudad donde vive. En "La oruga" el momento más emocionante era cuando el techo de lona se cerraba lentamente bajo el aullido de la sirena, un segundo antes de que los cochecitos arrancasen a toda velocidad. La oscuridad del techo cerrado y el chirriante sonido de las ruedas metálicas corriendo sobre los raíles de hierro hacían que Claudio imaginase estar descendiendo a lo profundo de la tierra, todo lo contrario a lo que siente ahora en el coche de su abuelo: el Buick atraviesa silenciosamente el paisaje iluminado por el sol y el niño se imagina una pluma flotando levemente en el cielo.

Mientras el confortable vehículo surca la tranquila carretera comarcal que lleva a la casa blanca su conductor mira al asiento de la derecha y sonríe. Le gusta que Claudio, con su gorra de piloto en la cabeza, esté sentado tan alegremente a su lado. Su nieto se acerca para observar el tablero de instrumentos y gira la cabecita hacia atrás.

- ¡El coche puede correr a ciento ochenta kilómetros por hora! -le dice a su hermana con voz entusiasmada. Ésta le mira con sus grandes ojos sin alcanzar a saber qué significa esa velocidad.

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Un abrazo.

1:50 AM  
Blogger giovanni said...

Macanudo! Jesús. Lo voy a copiar, si me das el permiso...

Ahora en serio: me encanta lo que haces con el texto y mi traducción de la novela. Es interesante para mí, ese intercambio contigo en dos idiomas, dos maneras de decir las cosas de lo que se ve y no se ve, dos maneras de observar y pensar sobre ellas y ponerlas en palabras.

Ayer ya tenía listo el nuevo vídeo que hice para ti y los demás, pero pensando a tus palabras de que te gusta la música, quiero agregar un par de notas de unas de mis guitarras. Lo haré esta tarde.

Un abrazo

2:10 AM  
Blogger Elvira said...

Una maravilla. Esta vez ya ni lo intenté, esperé a que llegase Jesús con su buen hacer.

Sois un gran equipo. Besos a los dos!

8:17 AM  
Blogger José Luis Ríos Gabás said...

Es muy curioso leer un texto y luego el otro. Hay diferencias pequeñas pero significativas del texto de Jesús al de Giovanni, somos diferentes unos de otros, claro. Realmente traducir bien el espíritu debe ser muy difícil. Pero los dos sois buenos.

4:06 AM  
Blogger Jesús Miramón said...

José Luis, la única diferencia verdadera es que yo soy español y Giovanni es holandés. Quiero decir: nuestro querido amigo conoce nuestro idioma pero, tengo que decirlo, su conocimiento no es suficiente para escribir/traducir literariamente. No es suficiente. En nuestra lengua es fundamental el control de los tiempos verbales, tan elásticos, tan intuitivos, tan sinónimos. Soy, era, había sido, seré, fuese, sería. Y eso es sólo un ejemplo entre muchos otros.

Lo único que he hecho ha sido reescribir el texto de Jan desde mi condición de castellanohablante o, lo que es lo mismo, desde mi condición de alguien que piensa y escribe en español.

Los dos no somos buenos. Giovanni escribe, esboza su versión en español y yo la apaño. La historia, el texto, es de Giovanni. Él es el bueno. Yo sólo soy una herramienta (y además me gusta serlo).

Un abrazo.

10:54 AM  
Blogger giovanni said...

Jesús y José, mi conocimiento del castellano nunca será lo suficiente, incluso si dominara a la perfección el uso de los tiempos verbales, para escribir literatura en ese idioma. Tal vez, tal vez, pero no estoy seguro, eso sería posible cuando viviera muchos años en un país hispanohablante. El máximo de tiempo que he vivido en lugares en que el castellano esté presente como la mayor música verbal que escucho, fueron los 7 meses en Chile en el año 1973 (en donde, primero, tenía que aprender a hablar castellano y, segundo, estaba en compañía de mi querida esposa holandesa Aafke con quien hablaba holandés, excepto en la presencia de chilenos).

Saben (sabéis) de casos de extranjeros que se han familiarizado tanto con el castellano que escriben (buena) literatura en el? Sé de casos de rusos u otros extranjeros que escribieron literatura en inglés y creo que un iraní, famoso como escritor en Holanda, ahora escribe sus textos directamente en holandés. No sé si él tiene una persona como Jesús quien le mejora sus textos.

Si no os moleste seguiré, de poco a poco, a traducir por lo menos el primer capítulo de mi novela. Por favor, Jesús, haz tu trabajo creativo de buena traducción sólo si disfrutes (disfrutas? Mi hija me dijo una vez que después de “si” no se usa el subjuntivo) de eso.

Abrazos

11:15 PM  

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